¿En qué consiste el voluntariado?

Es una opción personal libre que requiere un compromiso estable con una organización que canalice nuestra participación, la cual será gratuita y siempre en favor de otras personas y de la sociedad en general. Implica adherirse a un equipo, formarse, participar de las inquietudes y tareas de la organización, crecer como personas y como creyentes. Es un ejercicio comunitario que redunda en la propia vida de la Iglesia.

Las organizaciones de voluntariado son grupos de ciudadanas y ciudadanos que, de forma libre y desinteresada, trabajan para dar respuesta a las más diversas necesidades sociales. Crecen y se desarrollan articulando un amplio movimiento cuyo objetivo es la transformación de nuestro entorno, buscar el bien común en clave de solidaridad y justicia.

Para Cáritas, el voluntariado consiste en ejercer la Caridad de la Iglesia desde los principios de solidaridad, gratuidad, servicio y justicia inherentes al propio Evangelio. Su labor contribuye a mejorar la calidad de vida de la sociedad, a la reconstrucción integral de la dignidad de la persona. El voluntariado se desarrolla de forma que suponga un motor de cambio basado en la participación, el trabajo en equipo y el aprendizaje continuo.

¿Quién puede ser una persona voluntaria?

Voluntaria o voluntario es quien ofrece su tiempo, sus conocimientos, su experiencia y su trabajo para el desempeño gratuito de una labor solidaria. Su objetivo es transformar la sociedad desde el convencimiento de que su esfuerzo contribuye a la creación de un mundo mejor. Como creyente, ejerce la Caridad y el compromiso con las personas en exclusión con amor preferente, tal y como propone el Evangelio. La persona voluntaria se compromete libremente y por propia iniciativa a realizar actividades de interés social de forma desinteresada, colaborando con una organización solidaria y sin ánimo de lucro. En Cáritas, además, se compromete a crecer como persona y como creyente a través de la experiencia de servicio y gratuidad. 
Cualquier persona puede ser voluntaria. Todos y todas tenemos algo que aportar en función de nuestras capacidades, nuestras motivaciones y nuestras circunstancias personales. Siempre vamos a encontrar nuestro lugar, nuestra tarea.

Requisitos para ser una persona voluntaria.

• Desear participar.
• Disponer de tiempo.
• Querer compartir, formarse, aprender, trabajar con y para los y las demás.
• Ofrecer estabilidad al compromiso que se adquiere.

Hay muchas razones que pueden conducirnos al voluntariado, desde motivaciones políticas o religiosas hasta la lucha por resolver problemas concretos de nuestro entorno, sin olvidarnos de quien busca nuevas experiencias o algo diferente en lo que ocupar su tiempo.
Sin embargo, más importante que los motivos iniciales es la evolución de la persona hacia actitudes de solidaridad y gratuidad reales, así como una profundización en tu condición de creyente si lo eres, y que sean éstas las que definan su continuidad en el trabajo voluntario.

Funciones de la acción voluntaria

- Incorporarte a un equipo de trabajo
- Informar, sensibilizar y movilizar a la ciudadanía ante problemas e injusticias.
- Ofrecer una mano tendida: escucha, comprensión, acompañamiento, etc., desde una actitud de relación de ayuda.
- Apoyar acciones de acompañamiento técnico que permitan la mejora, integración y acceso a derechos de personas en exclusión.
- Fortalecer, animar, restablecer las fuerzas de las personas que pierden sus esperanzas de integrarse en la sociedad.
- Colaborar con acciones y necesidades puntuales de funcionamiento de los recursos y gestiones.
- Intervenir en problemáticas que sólo pueden ser resueltas con una actuación próxima y a través de estrategias flexibles.
- Actuar sobre necesidades descubiertas; desvelar carencias o límites de la acción de los poderes públicos y del mercado.
- Generar iniciativas y vías de avance necesarias para el desarrollo social.
- Actuar de portavoces de grupos minoritarios y desfavorecidos.
- Actuar como medio de control de medidas políticas y sociales contribuyendo a su definición y evaluación.
- Denunciar y compensar desigualdades y desequilibrios generadospor el sistema económico.
- Actuar siempre en favor de los intereses generales y del bien común de la sociedad, primando la promoción de las personas y la defensa de los derechos humanos.

Las razones del trabajo voluntario

El voluntariado es un importante factor de desarrollo personal y espiritual pero, sobre todo, es un imprescindible motor de desarrollo social. Por un lado, hace posible la participación ciudadana y, por otro, contribuye a la mejora de la calidad de vida de la sociedad, defiende los intereses de personas y grupos en situación de desventaja social, colabora en la satisfacción de necesidades sociales y genera con valentía y originalidad propuestas de mejora.

Cáritas está especialmente comprometida con la consecución de fines sociales fundamentales: la justicia social, defensa del medio ambiente, inserción de personas y colectivos en situación de exclusión, prevención de situaciones de marginación, cooperación al desarrollo, defensa de los derechos humanos, etc. Participar a través del trabajo voluntario es una vocación dentro de los carismas de la Iglesia, una dedicación en el ejercicio de la misericordia y el compromiso evangélico y es un derecho que tenemos los ciudadanos y las ciudadanas. El voluntariado contribuye al desarrollo de los pueblos creando tejido social y dando cobertura a las ideas y a los movimientos transformadores.

Si estás interesado/a en realizar voluntariado en Cáritas, entra en el apartado "Solicita ser voluntario", rellena los campos y nos pondremos en contacto contigo.