Llevamos ya tres semanas de confinamiento: una experiencia que nunca hubiéramos imaginado y que nos está provocando que nos reinventemos tanto personal como social e institucionalmente. Desde el primer momento, Cáritas Burgos ha reestructurado todos sus programas para que, como reza el lema institucional que nos da cobijo durante toda la crisis, descubramos que «la caridad no cierra». Comenzamos hoy una serie de artículos que iremos difundiendo permanentemente para mostrar cómo está afectando la crisis sanitaria que estamos viviendo a la realidad social con la que día a día nos encontramos y para dar a conocer lo que Cáritas está haciendo.

Desde Cáritas Burgos queremos agradecer en primer lugar tantas muestras de solidaridad que nos estamos encontrando: en primer lugar, de todos nuestros voluntarios que, con tanto dolor,  tuvieron que abandonar su tarea, obligados por las normas de confinamiento. Durante estos días, especialmente, les echamos de menos y percibimos mucho más su inestimable trabajo y labor. Muchos de ellos, desde sus casas, siguen haciendo importantes tareas a través del acompañamiento telefónico u otros empeños que son permitidos. Junto a ellos, todos y cada uno de los trabajadores de esta gran familia que están dando lo mejor de sí mismos para sacar adelante todas las iniciativas y proyectos de manera que nadie quede sin atender. Ellos están siendo también, junto a otros trabajadores sociales, protagonistas en esta crisis.

A lo largo de estos días, el teléfono de Cáritas y sus canales de comunicación no han parado de acoger tantas muestras de solidaridad: los medios de comunicación, que se han volcado para dar a conocer la situación de los últimos y no atendidos; pequeños gestos de tantos ciudadanos anónimos y de instituciones públicas y privadas que han querido aportar lo poco o lo mucho que han podido. Desde Cáritas queremos DAR LAS GRACIAS  a todos por cada uno de esos gestos de solidaridad: hacerse socio, dar un donativo, entregar unas mascarillas, ofrecerse para servicios, regalarnos alimentos… Sabemos que cada uno de esos gestos está mostrando el rostro más genuinamente humano que a veces escondemos.

Juntos superaremos esta crisis sanitaria. Y, juntos también, a través de la solidaridad, afrontaremos el reto de la crisis económica que tendremos que vivir. La brecha social que ya existe en nuestra sociedad, sin duda, se verá incrementada…  Pero no podemos permitir que nadie se quede atrás: Cáritas, a través de la imaginación de la caridad que nos está permitiendo estar cerca de los que no cuentan, estará y animará a nuestra Iglesia y a nuestra sociedad para que podamos ser la mano tendida y solidaria del herido al borde del camino.

Fernando García Cadiñanos, delegado diocesano de Cáritas

Colaborar con la campaña #La Caridad no cierra

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