El domingo 11 de enero, varias personas participantes del programa de atención a personas sin hogar y de la casa de acogida Vicente de Paúl disfrutaron de una jornada diferente en la pista de hielo instalada en la ciudad, gracias a la colaboración del Ayuntamiento y de la empresa gestora de la instalación.
Para la mayoría era la primera vez que se calzaban unos patines, lo que hizo que los primeros minutos estuvieran marcados por la prudencia y las dudas. Poco a poco, con constancia y apoyo mutuo, fueron ganando confianza y adquiriendo cierta destreza sobre el hielo, entre caídas, risas y un ambiente distendido. La actividad se convirtió en una oportunidad para estrechar lazos, compartir un tiempo de ocio y comprobar cómo, con esfuerzo y perseverancia, es posible avanzar hacia objetivos que en un primer momento parecen inalcanzables. Una experiencia que dejó momentos para el recuerdo y reforzó la importancia de levantarse tras cada caída, incluso cuando estas se repiten.
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