Cáritas Burgos ha convocado este 26 de marzo varias concentraciones para visibilizar la realidad de las trabajadoras del hogar y reivindicar condiciones laborales dignas en un sector marcado por la precariedad. En la de Burgos, cerca de un centenar de asistentes han respondido a la convocatoria en el marco del Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, sumándose a una movilización que se ha repetido en distintos puntos de Castilla y León. Durante el acto, se ha puesto de manifiesto el peso de este ámbito en los procesos de inserción laboral de Cáritas, donde el empleo doméstico representa aproximadamente la mitad de las oportunidades generadas. Al mismo tiempo, se ha denunciado que sigue siendo un trabajo esencial pero poco reconocido, en el que persisten situaciones de abuso, economía sumergida y falta de derechos. La concentración ha dado voz a las propias trabajadoras, muchas de ellas mujeres migrantes, que encuentran en este sector una de las principales puertas de acceso al empleo. A través de testimonios en primera persona, se han compartido experiencias de precariedad, como jornadas largas, salarios insuficientes o incluso ausencia de contrato, evidenciando la vulnerabilidad que atraviesa este colectivo. Bajo lemas que apelan al reconocimiento de su labor —centrada en el cuidado de personas y el sostenimiento de los hogares—, se ha reclamado un cambio de mirada social y un mayor compromiso por parte de empleadores y administraciones. En este sentido, Cáritas insiste en la necesidad de avanzar hacia la dignificación del empleo doméstico, garantizando derechos laborales efectivos y condiciones justas. La convocatoria ha concluido con la lectura de un manifiesto en el que se subraya que el trabajo del hogar no es un favor, sino una profesión esencial que requiere reconocimiento, protección y respeto.
Actos de calle en Aranda y Briviesca
En Briviesca, también a las 12 h en su Plaza Mayor, otro grupo de voluntarios, técnicos y participantes de Cáritas se han reunido para reivindicar ese reconocimiento a las trabajadoras del hogar, con la colocación de una gran pancarta en el templete. En Aranda, además de la concentración se ha recordado la labor de asesoramiento e intermediación, que en el año 2025 alcanzó a 127 trabajadoras del hogar. Para el responsable del área de Intermediación en nuestra localidad, Roberto Casado, «Estamos en un momento de revisión, muchas trabajadoras del hogar están consiguiendo su permiso de trabajo con la nueva regularización y gracias a empleadores que actúan de forma responsable. En 2026, todavía hay muchos empleadores que deben dar ese paso».
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