Noticia • 09/10/2026

Cáritas alerta. Tener empleo ya no garantiza una vida digna ante el encarecimiento de la vivienda en la provincia

Noticia publicada en El Correo (Texto: Loreto Velázquez Imagen: Tomás Alonso)

En la Jornada Mundial del Trabajo Decente, que se celebra hoy, 7 de octubre, Cáritas advierte, “tener empleo ya no garantiza una vida digna”. Según explica, la crisis de vivienda se ha convertido en uno de los principales rostros de la exclusión, expulsando a muchas personas trabajadoras y, especialmente, a la juventud, de la posibilidad de construir su proyecto de vida. “Alquileres inasumibles, salarios precarios y condiciones laborales inestables hacen que llegar a fin de mes sea cada vez más difícil, pero, mientras tanto, crece la especulación y se concentra la vivienda en manos de unos pocos, debilitando el acceso a un derecho fundamental”, rechazan.

Así se observa en Aranda y en Burgos. Según sus datos, el precio medio del alquiler en la provincia se sitúa en torno a los 10,96 euros/m² mensuales, tras registrar un incremento interanual cercano al 8,5%. En Burgos capital, el precio medio alcanza los 11 euros/m² al mes, con una subida anual del 7,5%. “Los pisos de 1 o 2 habitaciones en zonas universitarias o céntricas oscilan entre los 500 y 690 euros mensuales”, denuncian.

La situación no mejora en Aranda de Duero, donde los pisos más económicos o de menor tamaño se encuentran entre los 350 y 550 euros al mes. “En otras localidades, como Miranda de Ebro, Briviesca o Medina de Pomar, las rentas de pisos básicos parten desde los 350 euros hasta los 400, subiendo según los metros cuadrados y el tipo de vivienda”, señalan, sin olvidar las casas y chalets de la provincia, donde se observan importantes variaciones. “Pueden ir desde los 500 euros en zonas rurales hasta más de 1.200-1.500 euros en municipios del alfoz o residenciales”, informan.

Desde Cáritas insisten en que la posibilidad de acceder a una vivienda de alquiler en Burgos y su provincia se ha complicado en los últimos años debido a factores que han creado una tormenta perfecta, como una drástica contracción de la oferta de pisos disponibles, el auge de los alquileres temporales y un incremento de precios que está obligando a un esfuerzo financiero inédito para las familias locales.

Si echamos la vista atrás, en el año 2020, el precio por metro cuadrado en la provincia rondaba los 6,9 euros/m². En la actualidad, el coste medio provincial se sitúa en los 10,96 euros/m², lo que supone un incremento de más del 40% en apenas cinco o seis años. “El verdadero problema para los inquilinos no es solo cuánto cuesta el piso, sino encontrar uno disponible”, apremian.

La situación en Miranda de Ebro, con una de las peores crisis de stock y una alta demanda industrial, es crítica, pero no es la única. En Aranda de Duero, advierten, hay pocas opciones habitacionales por debajo de los 500-550 euros mensuales. “Nos encontramos con situaciones familiares con verdaderas dificultades para conseguir un alquiler por el mero hecho de tener hijos”, señalan.

En Aranda y su comarca, analiza Cáritas, existe un desequilibrio entre una alta demanda laboral y una oferta residencial bajo mínimos que ha disparado los precios de la vivienda. De esta forma, aunque el salario medio en Aranda es de los más elevados de la comunidad, gracias al sector metalúrgico y agroalimentario, los precios del alquiler —cuyo coste medio suele rondar o superar los 730 euros mensuales en los portales del mercado— absorben un porcentaje excesivo de la nómina de los trabajadores con sueldos base o contratos temporales.

 

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